realitat

TAPANT FORATS DE LA MEMÒRIA


…Una manera de fer-ho és rellegint algunes antologies de poesia. La que més utilitzo és la que van fer José Corrales Egea i Pierre Darmangeat per a la Librería española de París: Poesía española. Siglo XX, 1966.
Allà retrobo, en uns moments en els que la dona es fa el centre d’atenció, una autora de la que gairebé ningú es recorda: Ángela Figuera Aymerich. 




D’ella coneixia algun poema triat per alguna obra col·lectiva. Entre aquestos,

De Cuba vino mi padre
Romance del corazón mezclado

A Cuba marchó mi abuelo
─sangre y huesos castellanos─;
de Cuba vino mi padre
moreno de sol cubano.
Y en España nací yo
con el corazón mezclado:
mestiza de trigo y caña,
cafetales y naranjos.

Mis dos ojos un cocuyo
y un cirio descomulgado.
Lloro y canto, verso a verso
con un ascua entre los labios
por esta tierra que piso
y aquella que no he pisado.

Que el pueblo de Cuba está,
ya libre de pies y manos,
abriéndose a pecho limpio
caminos esperanzados
mientras el pueblo español,
vendido y amordazado,
traga quina y tasca el freno
por mil heridas sangrando.
Pájaros y espinas siento
en mi corazón mezclado:
que yo he nacido en España
y mi padre era cubano.
                    Poemas a la Revolución cubana. Unión de Escritores y Artistas de Cuba, La
                    Habana, 1980. Selecció y prólogo de Ángel Augier.

Ángel Figuera Aymerich, nascuda a Bilbao el 1902, havia començat a publicar poesia en 1948, Mujer de barro. Però no és fins 1958 que es fa popular quan, per una sèrie de caramboles, guanya el Premio de Poesía Nueva España, impulsat per la Unión de Intelectuales en el Exilio. El poemari, Belleza cruel, es publicat amb un pròleg de León Felipe.


Aquest llibre va circular a Espanya en edicions clandestines per sota mà i va ratificar l’autora com una de les grans veus de la poesia social.
D’ell selecciono, per la seva actualitat, aquest No quiero

No quiero
que los besos se paguen
ni la sangre se venda
ni se compre la brisa
ni se alquile el aliento.
No quiero
que el trigo se queme y el pan se escatime.
No quiero
que haya frío en las casa,
que haya miedo en las calles,
que haya rabia en los ojos.
No quiero
que en los labios se encierren mentiras,
que en las arcas se encierren millones,
que en la cárel se encierre a los buenos.
No quiero
que el labriego trabaje si agua
que el marino navegue sin brújula,
que en la fábrica no haya azucenas,
que en la mina no vean la aurora,
que en la escuela no ría el maestro.
No quiero
que las madres no tengan perfumes,
que las mozas no tengan amores,
que los padres no tengan tabaco,
que a los niños les pongan los Reyes
camisetas de punto y cuadernos.
No quiero
que la tierra se parta en porciones,
que en el mar se establezcan dominios,
que en el aire se agiten banderas
que en los trajes se pongan señales.
No quiero
que mi hijo desfile,
que los hijos de madre desfilen
con fusil y con muerte al hombro;
que jamás se disparen fusiles
que jamás se fabriquen fusiles.
No quiero
que me manden Fulano y Mengano,
que me fisgue el vecino de enfrente,
que me pongan carteles y sellos
que decreten lo que es poesía.
No quiero amar en secreto,
llorar en secreto
cantar en secreto.
No quiero
que me tapen la boca
cuando digo NO QUIERO...



Més articles



Segueix-nos

Comparteix

Tw
Fb
G+

Tradueix


edita

Comunistes de Catalunya

Comunistes de Catalunya


Les coses són senceres allò que aparenten, i darrera d'elles... no hi ha res.

Jean-Paul Sartre

X

Col·labora!

Formulari de Contacte

Contacta amb la redacció de la realitat*

Formulari de Convocatòries

Fes-nos arribar convocatòries d'actes i mobilitzacions

Formulari de Notícies

Informa'ns d'allò que passa al teu voltant


ajuda'ns a conèixer i transformar la realitat*