realitat

2014…1914…Què difícil és oblidar que aquest és l'any del centenari de Julio Cortázar. Qualsevol rastre ens ho fa present. Ara recordo el comentari de la mare de l'escriptor xilè Ariel Dorfman, dient-li al nostre autor que ella no podia ser un bon cronopio perquè controlava la forma regular de prémer el tub de pasta de dents. I cada cop que veig el tub al lavabo, l'associació d'idees és automàtica.

LO PARTICULAR Y LO UNIVERSAL

Un cronopio iba a lavarse los dientes junto a su balcón, y poseído de una grandísima alegría al ver el sol de la mañana y las hermosas nubes que corrían por el cielo, apretó enormemente el tubo de pasta dentífrica y la pasta empezó a salir en una larga cinta rosa. Después de cubrir su cepillo con un verdadera montaña de pasta, el cronopio se encontró con que le sobraba todavía una cantidad, entonces empezó a sacudir el tubo en la ventana y los pedazos de pasta rosa caían por el balcón a la calle donde varios famas se habían reunido a comentar las novedades municipales. Los pedazos de pasta rosa caían sobre los sombreros de los famas, mientras arriba el cronopio cantaba y se frotaba los dientes lleno de contento. Los famas se indignaron ante esta increíble inconsciencia del cronopio, y decidieron nombrar una delegación para que lo imprecara inmediatamente, con lo cual la delegación formada por tres famas subió a la casa del cronopio y lo increpó, diciéndole así:

─Cronopio, has estropeado nuestros sombreros, por lo cual tendrás
que pagar.
Y después, con mucha más fuerza:
─¡Cronopio, no debes derrochar así la pasta dentífrica!

I la successió d'imatges segueix. Ara és la d'una parella d'enamorats (la Osita i el Lobo) que recorren l'autopista París-Marsella a bord del drac Fefner (la seva furgoneta Volswagen) fent una mena d'inventari de les àrees de descans. ─Per cert, res que veure amb les d'aquí─. Se'ls veu feliços i aquesta felicitat queda reflectida en les fotos que es fan i en els texts que escriuen. Juguen i només els hi falta ballar tregua i ballar catala. O potser ho fan?

El resultat va ser Los autonautas de la cosmopista. Un llibre d'amor, però d'un amor tràgic que comença un 23 de maig de 1982 i acaba el desembre del mateix any amb un Post-scriptum:

Lector, tal vez ya lo sabes: Julio, el Lobo, termina y ordena solo este libro que fue vivido y escrito por la Osita y por él como un pianista toca una sonata, las manos unidas en una sola búsqueda de ritmo y melodía.

Apenas terminada la expedición, volvimos a nuestra vida militante y partimos una vez más a Nicaragua donde había y hay tanto que hacer. (...)

La vi emprender su viaje solitario, donde yo no podía ya acompañarla, y el 2 de noviembre se me fue de entre las manos como un hilito de agua, sin aceptar que los demonios dijeran la última palabra, ella que tanto los había desafiado y combatido en estas páginas.

A ella le debo, como le debo lo mejor de mis últimos años, terminar solo este relato. Bien sé, Osita, que habrías hecho lo mismo si me hubiera tocado precederte en la partida, y que tu mano escribe, junto con la mía, estas últimas palabras en las que el dolor no es, no será nunca más fuerte que la vida que me enseñaste a vivir como acaso hemos llegado a mostrarlo en esta aventura que toca aquí a su término pero que sigue, sigue en nuestro dragón, sigue para siempre en nuestra autopista.

El llibre es publicava l'any 1983. Per desig de l'autor, els drets eren destinats al poble sandinista de Nicaragua. L'editor espanyol destinava a la mateixa finalitat el 2% del preu de venda de cada exemplar. Un any més tard, als 70 del seu naixement, moria Julio Cortázar.
Quantes vegades s'ha parlat de morir d'amor!

Segueixo amb les imatges. Aquesta ens la proporciona Italo Calvino.

Dos almas se disputan el portaalmas
de Julio Cortázar.
La una arroja un chorro continuo
de imágenes impulsadas por el torbellino
de lo arbitrario y lo improbable;
la otra levanta construcciones geométricas
obsesivas que se mantienen en equilibrio
sobre la cuerda floja.

Tasca impossible la de dissociar Julio Cortázar d'alguna imatge. Les fotografies ─penseu que Carol Dunlop era fotògrafa─ no li són un element estrany i les trobem reflectint-lo en les més variades actituds. Però no podem tampoc oblidar la cura que tenia per la part gràfica en la seva obra. La vuelta al dia en ochenta mundos ─què similitud en la titulació amb Los autonatas de la cosmopista ja mencionada─ o Último round en són uns clars exemples. Escapem per uns moments dels clàssics Rayuela, Historias de cronopios y de famas o Libro de Manuel i retem homenatge a aquestes dues petites joies, editades en un format inusual i en dos volums cadascuna. En elles, com en quasi tota la seva obra, hi ha repartits poemes. Aquests no són sinó una altra forma d'incloure imatges.



EL POETA PROPONE SU EPITAFIO (Último Round)

Por haber mentido mucho ganó un cielo
mezquino, a rehacer todos los días.
Por ser traidor hasta con la traición, lo amaban
las gentes honorables.
Exigía virtudes que no daba
y sonreía para que olvidaran.
No vivió. Lo vivían, un cuerpo despiadado
y una perra sedienta, Inteligencia.
Por no creer más que en lo bello, fue
basura entre basuras,
pero miraba todavía el cielo.
Está muerto, por suerte. Ya andará
algún otro como él.


Molts poetes, al llarg de la seva obra han previst el que voldrien escrit sobre el granit o el marbre ─sempre hi ha diferències, inclús en la mort que diuen que iguala─ i Cortázar no era diferent. Però després, el temps passa i sorgeixen mil mons que et capten amb força l'atenció. I com no, sorgeix, renovat, l'amor. I un any abans de la mort, absolutament imprevisible, de la seva companya, Julio escriu


EL LOBO SE NIEGA A IR A UN CONCIERTO

La culpa la tienes tú,
que me estás atormentando,
cantaban Gardel-Rezzano allá por los años veinte,
y ahora sos vos que me atormenta
vos que querés llevarme a ese concierto lleno de pelusas
donde coleópteros diversos tocarán sus diversos instrumentos
y yo no quiero ir a ese concierto,
prefiero tanto estar aquí escuchándote,
Osita Montevedi y passacaglia, Osita Schubert,
música de mis ojos cuando tu pelo inventa
con cada movimiento una sonata sombra y cobre,
los pentagramas infinitos de ese enjambre cambiante
con cada gesto, sin que te des cuenta
que te escucho en las gamas del perfume, en el ritmo
que hace de tu cabeza un rumor de delicia.

Estaremos tan mal, apretados de tétrica platea,
de gerentes y esposas y jóvenes ingenuos,
la fauna del concierto, la obligación de los aplausos trogloditas,
un mono sabio meterá los dedos
donde ya los metieron Glenn Gould y Arthur Rubinstein,
y yo tengo diez dedos siempre vírgenes
para entrar en tus valles tus colinas
y mi mejor concierto
será de nuevo tu lamento en mi oído,
el madrigal de musgo que corre por tu espalda
y me inventa la música siempre igual siempre nueva.

Cubiertos de nieve, de agujas de pino, de flores de cardo,
la Osita y el Lobo juegan los juegos del invierno,
noviembre el implacable, la ceniza del cielo,
pero tienen calor, hace un calor guatemalteco
en el jardín donde el Lobo y la Osita se persiguen riendo,
tirándose a la cara las filigranas de la nieve,
las perfectas esferas que estallan en un trueno de silencio.

Mojados de un sudor que huele a bosque
juegan a estar perdidos, dicen nieve, snow, neige,
debajo de los rojos anoraks y las capuchas erizadas
están desnudos y se buscan en un jardín de orquídeas y de lianas,
no les importa el trópico ni el ártico, su juego es la melaza
resbalando en la cima de un sorbete de mango,
inventan los trineos con hojas de banano
y en el jardín perfectamente horizontal
se lanzan cuesta abajo, se dan caza hasta estrellarse
en una ceiba, en un abrazo
de estalactitas, de jarabe, y otra vez
se persiguen helados, se confunden hogueras.

Negándose a lo opuesto, son el Lobo y la Osita en su enconado
abrir los ojos a la vida,
noviembre los circunda en la ciudad de hielo
pero la muerte se detiene en su jardín de brasas.

Su juego los circunda,
ya trepan otra vez para lanzarse
entre manglares, resbalar amándose
del otro lado de este lado.


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Les coses són senceres allò que aparenten, i darrera d'elles... no hi ha res.

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